*Actualizado: 01.07.2022.
Desde que en 2013 Fujifilm presentó el pequeño Fujinon XF 27mm F2.8 de estilo pancake, este sigue siendo a día de hoy el objetivo más ligero y portable de la marca. En esta prueba veremos el porqué de su éxito y en qué, si en algo, podría mejorar.
Para muchos este tipo de lente, montado en una cámara pequeña como una Fuji X-E3, es simplemente la razón de ser de toda la idea mirrorless. Desde que el concepto apareció para revolucionar la entonces incipiente fotografía digital, con el sistema Micro 4/3 como principal baza, se nos ha vendido que quitando el espacio que ocupa el espejo en las réflex se conseguirían cámaras y objetivos más pequeños y ligeros.

Lo de las cámaras se demostró viendo el poco tamaño de las Sony a7 y a7R, las primeras Sony Alpha de formato completo, por ejemplo. Lo de los objetivos… la física tenía algo que decir.
El tamaño del sensor se ha probado como determinante en el tamaño de las ópticas. A sensor más pequeño, más fácil es hacer objetivos más pequeños, ¿no era una obviedad?
Es por esa idea que todos tenemos más o menos interiorizada que relaciona el mirrorless con productos pequeños y ligeros que cuando llega un objetivo como este Fujifilm XF 27mm F2.8, además a un precio moderado, se acaba vendiendo estupendamente. Y es que cumple con todos los requisitos de tamaño y peso asociados a un sistema sin espejo. Asoma un poquito más de 2 centrímetros hacia afuera del cuerpo de la cámara y pesa 78 ridículos gramos. Parece perfecto, ¿no?. Veamos si es así.

El Fujifilm XF 27mm F2.8 es lo más cercano que tiene la marca japonesa en su catálogo de la Serie X a una lente de distancia focal normal.
En APS-C se estandariza la distancia focal normal, el punto en que una lente no es ni angular ni tele, en un objetivo de 35 mm (equivalente a un 50 mm en FF o formato completo), pero la realidad es que la distancia focal normal es exactamente la diagonal del tamaño del sensor, que en caso del APS-C de Fuji es 28.29 mm (y en FF es 43.26 mm).


Especificaciones técnicas
| Tipo de objetivo: | Fijo |
| Formato: | APS-C |
| Montura: | Fujifilm X |
| Distancia Focal: | 27 mm (40.5 mm en FF) |
| Diseño óptico: | 7 elementos, 5 grupos |
| Rango de aberturas: | f/2.8 – f/16 |
| Palas de diafragma: | 7 hojas redondeadas |
| Magnificación: | 0.1x |
| Enfoque: | Autofoco y manual |
| Mínima distancia de enfoque: | 0.34 m (13.39″) |
| Rosca para filtros: | 39 mm |
| Longitud: | 23 mm (0.91″) |
| Diámetro: | 61 mm (2.41″) |
| Peso: | 78 g (0.17 lb) |
| Otros: | Sin anillo de diafragmas, se comercializa en dos colores: negro o plata |
*Fujifilm ha lanzado una nueva versión de este objetivo con el mismo motor de enfoque y un diseño óptico exacto, es decir, las dos versiones entregan la misma calidad de imagen. Pero la nueva versión viene con aro de diafrgamas y el sellado WR (Weather Resistant) para polvo y salpicaduras de Fuji, el Fujifilm Fujinon XF 27mm F2.8 R WR.

- Fujifilm Fujinon XF27mmF2.8 R WR
- Lente estándar Prime
- Rango de apertura = F2.8 - F16
Por fuera
Diseño sencillo, elegante y absolutamente minimalista, por no contar no cuenta ni con el habitual aro para cambiar el diafragma tan característico de los objetivos XF de la Serie X de Fuji. En este caso es por un tema obvio de espacio. Con apenas 2 cm de largo, el único anillo que trae es para el enfoque manual.
El barril está muy bien construído, en metal como la montura, todo con los perfectos acabados que acostumbra Fujifilm.
Se fija estupendamente en la X-Pro2, con total seguridad y sin holguras.
Las tapas delantera y trasera son las clásicas de Fujifilm de plástico duro, que encajan a la perfección.
No trae parasol, pero sí la típica bolsita negra para transporte de la Serie X.
Facilidad de uso
Al montar el Fujifilm XF 27mm F2.8 en la cámara y empezar a usarlo lo primero que echo de menos es el anillo de diafragmas. Es un elemento tan propio de esta gama de Fuji y estoy tan acostumbrado a su uso, que me cuesta ir a buscar el dial en la cámara para mover la abertura. Por lo que he leído en foros y comentarios, es algo común.
Creo que hubiera sido mucho más útil implementar el único aro que trae la lente como anillo de diafragmas y pasar el enfoque manual al dial de la cámara.
¿Cuántas veces enfocamos en manual un objetivo con AF?. Además, en el caso del Fujiflm XF 27mm F2.8 al enfoque manual por cable que trae le queda esa sensación electrónica tan poco agradable de que el motor va empujando el foco a medida que giramos el aro de enfoque. Quizá Fujifilm, a través de una actualización de firmware, podría haber traído la posibilidad de usar el único anillo de la lente para cambiar el diafragma, pero si no lo ha hecho ya (recordemos que esta óptica fue presentada en 2013) lo más probable es que no suceda.

En cuanto al autofoco, es un poquito ruidoso si estamos en un entorno silencioso, en la calle no se aprecia tanto. A veces, sobretodo en situaciones de poca luz, un poquito dubitativo también, aunque acaba clavando el foco. Es del estilo de las primeras ópticas XF, como el XF 35mm F1.4 o el XF 18mm F2, donde el movimiento del grupo óptico al enfocar se distingue por un peculiar zumbido y porque asoma ligeramente el morro por el frontal de la lente. No lo llamaría lento, pero desde luego no es tan instantáneo como el de las ópticas F2 WR, como el XF 23mm F2 WR o el XF 35mm F2 WR.
Como detalle, decir que se puede usar perfectamente con el visor óptico de la X-Pro2, ya que el pequeño cuerpo de la lente no obstaculiza para nada el marco que sale para encuadrar la foto.
Calidad de imagen
La nitidez del Fuji XF 27mm F2.8 esta fuera de duda. Ya a plena abertura el centro está super nítido y lo poco que flojean las esquinas se va solucionando al diafragmar y a f/5.6, que junto con f/8 son sus mejores aberturas, se consigue una excelente nitidez en todo el cuadro. A f/11 la se nota una ligera bajada de nitidez debido a la difracción.

Tiene un ligero viñeteo, apreciable a f/2.8 y que se va reduciendo, sin llegar a desaparecer del todo, a medida que vamos cerrando el diafragma.
Si dejas que una fuente de luz directa y brillante entre en el cuadro te encontrarás con un colorido flare en las fotos. Recordemos que la lente no viene con parasol y Fujifilm ni siquera lo comercializa aparte.
Aberraciones crómaticas del tipo purple fringe muy bien controladas. Adobe Lightroom aplica automáticamente las correcciones en este aspecto, pero si desmarcas la pestaña para ver que tal, siguen sin aparecer.
Ligerísima distorsión de barril, has de ir a buscarla para verla.
Aunque con su f/2.8 de abertura máxima esta óptica no es precisamente un rey del bokeh, si el motivo enfocado está cerca y tenemos el fondo un poco alejado sí podemos conseguir cierto grado de desenfoque agradable.
Los enfoques cercanos o close-ups, su mínima distancia es 34 cm, están muy bien, realmente nítidos, sin aberración esférica aparente.
Valoración del Fujifilm XF 27mm F2.8
Lo más:
- Excelente nitidez desde plena abertura.
- Bien construido, en metal.
- Tan ligero como… ¡78 g!.
- Diseño tipo “pancake” que maximiza su portabilidad.
Lo menos:
- Autofoco un pelín ruidoso.
- Sin anillo de diafragmas.
- Flare con luz directa.
- Precio para ser un f/2.8.
NOTA: 4.00 sobre 5
- Fujifilm Fujinon XF27mmF2.8 R WR
- Lente estándar Prime
- Rango de apertura = F2.8 - F16
Conclusión
En su uso el Fujifilm XF 27mm F2.8 no resalta por tener una máxima abertura espectacular que nos dé un bokeh tremendo, ni un enfoque ultrarrápido y silencioso. Pero lo que hace, lo hace super bien. Es super discreto, clava el foco y da una nitidez excelente.
Habría sido genial que Fujifilm hubiera considerado darle a ese único anillo que trae utilidad como aro de diafragmas en lugar de asignarlo al enfoque manual, pero te acabas acostumbrando a manejar la abertura con el dial de la cámara.
La mayor grandeza de esta óptica es su absoluta portabilidad.
¿Dónde radica la mayor grandeza de esta óptica?, en su absoluta portabilidad. De ahí, sumado a su minimalista y elegante diseño, es de donde sale el éxito del XF 27mm F2.8 y hace que, aunque su precio recomendado de 449 euros no sea realmente barato (se puede encontrar habitualmente por debajo de 399 euros), acostumbre a estar en la lista de los XF más vendidos.
Personalmente, es una de mis lentes preferidas de la Serie X sin ninguna duda.
Rivales
Para la montura X de Fujifilm, el XF 27mm F2.8 tipo “pancake” no tiene muchos rivales. De hecho, el único que a día de hoy podría estar en esa lista es el Meike 28mm F2.8, aunque es una óptica de enfoque manual y sin contactos electrónicos. Digamos que podría competir por distancia focal, máxima abertura y tamaño, pero el concepto es completamente diferente. Este sale por unos económicos 100 euros.
Fotos hechas con el Fujifilm XF 27mm F2.8
*Todas las fotografías © David Vilaplana (@vilaplaneta), por favor no usar sin permiso. — All pictures © David Vilaplana, please do not use without permission.
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Última actualización el 2022-10-08 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados

























